El Mono Ciclista
Eduardo Polo es el autor de Chamario aunque, en realidad, este nombre es un seudónimo utilizado por el poeta Eugenio Montejo para escribir este Libro de rimas para niños, o «chamos», como se les dice en Venezuela. Montejo, a su vez, escribió el prefacio del libro, recordando que su otro yo era conocido como «el mago»
debido a los ritmos y maravillosos efectos que lograba en sus poemas.
Eugenio Montejo (o Eduardo Polo) nos dejó hace poco. Nos quedaron sus poemas, como los que escribió en este pequeño volumen, ilustrado por el fenomenal Arnal Ballester (Premio Nacional de Ilustración 2008) en el que Polo y Montejo juegan con las palabras: las cortan, las retuercen, las vuelven del revés, les cambian los acentos, las inventan, las estiran, las acortan.
Leo sus versos en voz alta (así hay que hacerlo) y no puedo dejar de reirme cuando la lengua se me traba con las palabras que inventan. Para demostrarlo, traigo aquí un poema que cuenta la divertida (y trágica) historia de un mono ciclista.
El Mono
Paseando en biciqueleta
en el mes de feberero,
un mono peretencioso
tuvo un serio toropiezo.
Andaba distaraído
con un ancho somberero,
tan garande que a sus ojos
los tapaba compeletos.
No vio un hoyo en el cespede
de más o menos diez métoros,
en el cual tarabajaban
dos docenas de obereros.
Allí el mono ciquilista
se cayó muy aderento,
faracturándose un codo,
el caráneo y varios huesos.
Al oirse sus guiritos
llegó un doctor pirimero,
después vino un caradiólogo
y el hospital en peleno.
Ataron su calavícula
con un vendaje esterecho,
le aperetaron las manos
en un nudo teremendo
y lo llevaron poronto
a operarlo del ceréboro.
Referencias:
- Polo, Eduardo; Ballester, Arnal (il.), Chamario, prefacio de Eugenio Montejo, Caracas, Ekaré, 2004, ISBN: 980-257-278-0.
[Darabuc hizo una reseña del libro en la que incluyó algunos enlaces a otros medios que se hicieron eco de Chamario y de la figura de Eugenio Montejo. Las copio a continuación: Babar, Bienvenidos a la fiesta, El Cultural, Imaginaria y Pizca de papel].





Es fabuloso, de lo mejor que he leído en poesía infantil en varios años. Y he comprobado que a los críos les sorprende y puede llegar a entusiasmar.
darabuc
Domingo, 30 Noviembre 2008 a 6:55 pm
Acabo de ver que ya conocías y tenías reseñado el libro (tu blog es un continente por explorar). Anoto en la entrada los enlaces a tus notas y a las de otros medios.
Gracias darabuc.
Commedia
Martes, 2 Diciembre 2008 a 11:22 am