Ilusión
—“Los Reyes no dejan juguetes a los niños que están despiertos”, le advirtió su padre.
—Entonces me voy a la cama ahora mismo, dijo Matías
Creo que estoy perdiendo la ilusión… o no, no lo sé. Quizá sea tan solo que siempre me desinflo con el fin de fiesta, o que este año me he empezado a dar cuenta de que están haciéndose mayores y que estas fechas nunca volverán a ser lo mismo. Puede que éste sea el último año que viva la ilusión como hasta ahora, y eso me hace sentir que el tiempo se me escapa… para no volver.
La ilusión se me mezcla hoy con un cabreo monumental.
A nuestro querido Ayuntamiento, se le ha ocurrido la «feliz idea» de eliminar la mayoría de las Cabalgatas de Reyes de los barrios, que cuestan cuatro duros, y dejar a un montón de chavales sin poder ver a los Reyes Magos. Prefieren apoyar a la gran Cabalgata de centro, que transita por un amplio paseo —el de la Castellana—, cuesta una pasta, y luce muy bien en la transmisión de la tele, pero que la convierte en una odisea para los espectadores en vivo que, escaleras en ristre, tratan de ver a sus superhéroes entre los árboles y arbustos de los márgenes del paseo.
Afortunadamente, vecinos y comerciantes se han organizado para conseguir que SS.MM. visiten también a los chavales de barrios periféricos… y el Ayuntamiento ha tenido a bien autorizarlas… faltaría más!!! Tienen menos medios, pero mucha más ilusión.

Esta tarde, como todos los años, iremos a la Cabalgata, y volveremos a casa —esta vez no sé si cargados de caramelos— para comernos un chocolate con roscón. Esta vez también nos han pedido que les preparemos una tila, porque los nervios están a flor de piel.
Después, lo prepararemos todo para recibirles: cubos de agua, zanahorias y nueces para los camellos; y para los Reyes, polvorones y leche en las copitas de licor de la bisabuela… y una servilleta para que vayan limpios a otras casas.
Como siempre, leeremos lo que le pasó a Matías cuando le entraron ganas de hacer pis en la noche de Reyes. Kalandraka ha tenido a bien reeditar el cuento en formato grande —el que teníamos hasta ahora era un minilibro, al que alguien, llevado por la pasión, le había pegado un mordisco y le faltaba un trozo—.
Lo dejaremos, como todos los años, junto a los polvorones y la leche, para que puedan leerlo, compartir nuestras sonrisas… y nuestra ilusión.
Referencias:
- Heras, Chema y Kiko Dasilva (il.), Cuando a Matías le entraron ganas de hacer pis en la noche de Reyes [Cando Martiño tivo ganas de mexar na Noite de Reis, 1999] Pontevedra, Kalandraka, 2011, ISBN: 84-8464-015-9.
- VV. AA. Minilibros para Soñar, Pontevedra, Kalandraka, 1ª ed., 2001, ISBN: 978-84-8464-112-4.
Las redes sociales también están con la Cabalgata de Reyes.






¡Estamos de enhorabuena! ¡El proyecto ha sido paralizado!
Te tengo que presentar a mi amiga Irene, que es cuentacuentos, para que te cuente la lucha del barrio de Manoteras para defender su cabalgata de Reyes. No pierdas la ilusión, si se termina un camino (es ley de vida) hay que transitar otros; y si no los hay, los cavas tú (pregunta a nuestro ex-alcalde, que sabe mucho de eso).
Ana
Jueves, 5 enero 2012 a 5:06 pm
De ilusión también se vive, así que no la pierdas porque luego cuesta mucho encontrarla. Habiendo niños por medio es más sencillo mantenerla pero no te preocupes porque crezcan, ellos la mantendrán viva aunque sea una noche al año, los míos siguen sintiéndose como unos críos en la noche de Reyes.
Santi Palillo
Jueves, 5 enero 2012 a 9:07 pm
Me ha encantado la carta de los Reyes Magos de los barrios de Madrid, cuyo enlace has colgado en el blog de Spanjaard.
No pierdas la ilusion, porque, sin darte chenta, la contagias cuando escribes.
Quique
Viernes, 6 enero 2012 a 10:47 am
Bueno, el paso del tiempo es inexorable, pero está bien que así sea y además lo veamos. Lo de la ilusión, pasada la de los hijos, luego viene la de los nietos. En mi familia somos más de Papa Noel, y los abuelos disfrutan tanto o más que los nietos.
Sobre el Ayuntamiento, ¿qué más cabe añadir?
Feliz año.
Alfonso
Domingo, 8 enero 2012 a 2:24 pm
Gracias, chicos, necesitaba los ánimos
Commedia
Viernes, 13 enero 2012 a 8:23 am