Corre con el Cuento

Cosas del Correr y de Cuentos

Fahrenheit 451

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If they give you ruled paper, write the other way.

—Juan Ramón Jiménez

Mi pulsómetro se ha ahogado. Lo de sumergible a 30 metros no es verdad. Ni siquiera ha aguantado unos largos en la piscina.

Cristal empañado y agüilla por dentro. Mal pronóstico.

Mi pulsómetro se ha ahogado, decía, y ya no puedo salir a correr sin controlar con exactitud mi frecuencia cardíaca ni mis kilómetros con un error calculado casi al metro.

Y a mí, ahora —pasmado estoy— me ha dado por recordar la profética obra de Ray Bradbury, donde en cada casa había un televisor de pared a pared y todo el mundo iba con el pinganillo en las orejas escuchando las noticias y la música programadas por alguien que sabía muy bien lo que hacía —los cursis hablarían ahora de podcast y de los que marcan las tendencias—. Mientras tanto otros, inadaptados ellos, se dedicaban a coleccionar libros.

She went out into the parlour. He heard her singing.

‘Mildred?’ he called.

She returned, singing, snapping her fingers softly.

‘Aren’t you going to ask me about last night?’ he said.

‘What about it?’

‘We burned a thousand books. We burned a woman.’

‘Well?’

The parlour was exploding with sound.

‘We burned copies of Dante and Swift and Marcus Aurelius.’

‘Wasn’t he a European?’

‘Something like that.’

‘Wasn’t he a radical?’

‘I never read him.’

Mi pulsómetro se ha ahogado y me pregunto si podré sobrevivir sin él. Cuando no lo tenía —cómo se acostumbra uno a estos cacharros que casi ni me acuerdo— me aplicaba la fórmula del talk test —vas bien si, mientras corres, puedes mantener una conversación— y del listen to your body que, aunque alguna vez he intuído su significado, nunca he llegado a saber del todo lo que es.

¿He dicho ya que mi pulsómetro se ha ahogado? Se lo llevan a Finlandia para comprobar que está muerto y bien muerto. No sé si volverá, y mientras tanto me quedaré aquí, esperando que vuelva a escuchar mi corazoncito.

Referencias:

  • Bradbury, Ray (1976), Fahrenheit 451, London, Voyager, 1996, ISBN: 0-586-04356-X.

Si os dan papel pautado, escribid por el otro lado”. La cita de Juan Ramón Jiménez, extraída de su libro Aforismos, se encuentra al inicio del libro de Bradbury. No sé si le conocío o le leyó, o ambas cosas, o ninguna.

Written by Commedia

Miércoles, 22 octubre 2008 a 9:24 am

6 comentarios

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  1. Yo últimamente he vuelto al pulsómetro. Sobretodo por aquello de que es el único modo de controlar la dureza de la sesión. 10 kilómetros a 5’30” pueden ser un paseo o un infierno, en función del perfil, la temperatura, la humedad, el viento, el propio cansancio, etc. El pulsómetro es nuestra particular máquina de la verdad. Me llamaba el T6 de Suunto, pero un vistazo a los fondos familiares destinados a caprichos me quitó de la cabeza la idea e hizo que visitase la relojería para poner pilas nuevas a mi viejo Polar. De momento sirve.

    Un blog muy currado. Un abrazo fuerte, Eduardo.

    Pepe

    SlowPepe

    Viernes, 24 octubre 2008 at 2:07 pm

  2. ¡Bienvenido, Pepe!

    El de la foto es un T3, hermano menor del T6. Detrás tenía una leyenda que decía “Designed in Finland, Made in China” junto con lo de “30 mts”. No sé si tendrá alguna relación.

    Bromas aparte, estoy realmente contento con el cacharro. Bueno, con el T3 y todos sus accesorios: el PC Pod, el Foot Pod, el Bike Pod… ¡estos finlandeses sí que saben!

    Aprovechando la incidencia (que espero no se repita) he vuelto a descubrir, tras mucho tiempo, qué se siente al correr sin ningún cacharro. Si vuelve de Finlandia algún día le recibiré como a hijo pródigo y me daré el gustazo de dejarlo en casa de vez en cuando.

    Commedia

    Viernes, 24 octubre 2008 at 4:48 pm

  3. Yo también ahogué a un (pobre) cacharro de estos hace varios años en una fría alberca entre naranjos, tengo entendido que hasta el agua de la lluvia es mala para ellos.

    Me gusta correr con GPS, aunque mientras lo hago casi no lo miro, para poder analizar la sesión con el PC, pero de vez en cuando salgo sin aparatos y es una liberación.

    Santi Palillo

    Martes, 28 octubre 2008 at 12:29 pm

  4. “fría alberca entre naranjos” Uhmmm… suena, no sé.

    Tuvo que llegar el momento de dejarlo en el servicio técnico para darme cuenta de lo enganchado que estaba a la tecnología. Otros como GPS e ipods soy aún algo reacio pero no puedo decir nunca “de este agua no beberé”.

    Gracias por tu comentario y ¡Bienvenido Santi!

    Commedia

    Martes, 28 octubre 2008 at 1:19 pm

  5. Hay una diferencia en el estilo de hace dos años a ahora, je, cómo vamos cambiando.
    Antes hablabas más ¿eh?
    Seguiré “investigando” a ratitos, me gusta ver los inicios, siempre dicen mucho.
    Un abrazo… dos años y medio más tarde🙂

    tecolinha

    Jueves, 6 mayo 2010 at 11:38 pm

  6. ¿Sí? ¿Tú crees?

    El contador dice que voy por 227 apuntes, así que tómate tu tiempo y comenta lo que quieras que no cierro el grifo.🙂

    Commedia

    Viernes, 7 mayo 2010 at 12:10 am


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