Corre con el Cuento

Cosas del Correr y de Cuentos

El Lago

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Aunque no haya fantasmas, el amor de nuestra infancia se nos aparecerá siempre.

Foto: Commedia, Playa de San Juan (Alicante), Abril de 2009.

Foto: Commedia, Playa de San Juan (Alicante), Abril de 2009.

—Mamá, quiero correr por la playa.

—De acuerdo, pero date prisa en volver, y no te acerques al agua.

Corrí. La arena giraba bajo mis pasos y el viento me levantaba. Ya se sabe cómo es eso al correr, los brazos extendidos mientras se siente como velas entre los dedos, causadas por el viento. Como alas.

Mamá apartada en la distancia, sentada. Pronto no fue más que una mota oscura y yo me encontraba completamente solo. Permanecer solo es una novedad para un niño de doce años. Está acostumbrado a verse siempre rodeado de gente. El único modo de estar solo está en su mente. Por eso es que los niños se imaginan cosas tan fantásticas. Hay tantas personas a su alrededor, diciéndoles lo que tienen que hacer y cómo, que los niños tienen necesidad de escaparse a correr por la playa, aunque sólo sea en su mente, para encontrarse en su propio mundo con sus propios valores diminutos.

Referencias:

  • Bradbury, Ray, El Lago (1942), en: Asimov, Isaac; Greenberg, Martin H.; Waugh, Charles G. (eds.); Gatagán, Constantino (il.), Jóvenes Fantasmas (Young ghosts, 1985), Trad. de Joaquín Fernández, Madrid, Altea, col. Enigmas, 1989, ISBN: 84-372-2150-1.

El texto completo de El Lago puede leerse aquí.

Written by Commedia

Miércoles, 20 mayo 2009 a 12:07 pm

5 comentarios

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  1. Perdida la inocencia de los 12 años no nos queda otra que seguir corriendo para sentirnos solos.

    Que buena foto, me ha recordado tantos veranos cuando mis ex-niños todavía lo eran.

    Santi Palillo

    Miércoles, 20 mayo 2009 at 12:16 pm

  2. Hacía mucho, mucho tiempo que no leía nada de Ray Bradbury y sólo le había leído relatos y novelas de ciencia ficción. Me ha encantado. Gracias Commedia por desempolvar recuerdos.

    juanma

    Jueves, 21 mayo 2009 at 8:03 am

  3. El título de esta entrada no es una indirecta ni nada, ¿no?😛

    El cuento es tremendo.

    La foto, encantadora.

    Ana *

    Jueves, 21 mayo 2009 at 8:56 am

  4. Y, por cierto, la frase que pones encabezando la foto… uau.

    Aunque no haya fantasmas, el amor de nuestra infancia se nos aparecerá siempre.

    Ana *

    Jueves, 21 mayo 2009 at 9:10 am

  5. Como bien dices Santi, no nos queda otra que seguir corriendo y haciendo correr a nuestra imaginación.

    Juanma, yo tampoco había leído los cuentos de Bradbury y después de leer éste me quedé con ganas de leer más. En este enlace se pueden encontrar unos cuantos.

    Ana, no te preocupes, que todo va ir bien. Ya verás qué bien te lo pasas.

    Por cierto, la frase del encabezado aparece en la edición (expurgada) que tengo, aunque compruebo que no sale en la transcripción de internet. Posiblemente el modo en que comienza un cuento sea clave para engancharte a la historia. El Ruido de un Trueno, por ejemplo, comienza así:

    El anuncio en la pared parecía temblar bajo una móvil película de agua caliente. Eckels sintió que parpadeaba, y el anuncio ardió en la momentánea oscuridad:

    Safari en el Tiempo S.A
    Safaris a cualquier año del pasado.
    Usted elige el animal.
    Nosotros lo llevamos allí.
    Usted lo mata.

    Commedia

    Lunes, 25 mayo 2009 at 10:55 am


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