Corre con el Cuento

Cosas del Correr y de Cuentos

La isla misteriosa

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¿Un encuentro romántico junto al río? ¿Botellón en el puente? En cualquier caso, mejor en buena compañía… siempre.

Mirador del Puente Y - Foto: Commedia, 2010 (pulsar sobre la foto para ver los detalles)

El texto que sigue tras el salto de página, poco tiene que ver con la foto, pero sí con el título que propuso Santi para hoy. Siento no haberlo traducido, pero es que voy mal de tiempo.

Por cierto, la 2ª entrega del recorrido de la CCC-CEEP puede verse en este enlace.

It was some time before I could summon resolution to go down through the trees and bushes upon the flank of the headland to the beach. At last I did it at a run; and as I emerged from the thicket upon the sand, I heard some other body come crashing after me. At that I completely lost my head with fear, and began running along the sand. Forthwith there came the swift patter of soft feet in pursuit. I gave a wild cry, and redoubled my pace. Some dim, black things about three or four times the size of rabbits went running or hopping up from the beach towards the bushes as I passed. So long as I live, I shall remember the terror of that chase. I ran near the water’s edge, and heard every now and then the splash of the feet that gained upon me. Far away, hopelessly far, was the yellow light. All the night about us was black and still. Splash, splash, came the pursuing feet, nearer and nearer. I felt my breath going, for I was quite out of training; it whooped as I drew it, and I felt a pain like a knife at my side. I perceived the Thing would come up with me long before I reached the enclosure, and, desperate and sobbing for my breath, I wheeled round upon it and struck at it as it came up to me,—struck with all my strength. The stone came out of the sling of the handkerchief as I did so.

As I turned, the Thing, which had been running on all-fours, rose to its feet, and the missile fell fair on its left temple. The skull rang loud, and the animal-man blundered into me, thrust me back with its hands, and went staggering past me to fall headlong upon the sand with its face in the water; and there it lay still.

I could not bring myself to approach that black heap. I left it there, with the water rippling round it, under the still stars, and giving it a wide berth pursued my way towards the yellow glow of the house; and presently, with a positive effect of relief, came the pitiful moaning of the puma, the sound that had originally driven me out to explore this mysterious island. At that, though I was faint and horribly fatigued, I gathered together all my strength, and began running again towards the light. I thought I heard a voice calling me.

__________________________________________________________________

Pasó algún tiempo antes de que reuniera fuerzas para bajar hasta la playa, entre los árboles y arbustos, por la ladera del promontorio. Finalmente eché a correr, y mientras salía de la espesura oí que alguien corría detrás de mi. Entonces me entró tanto miedo que perdí la cabeza y salí corriendo por la arena despavorido. Acto seguido oí el ruido de unos pasos ligeros y sigilosos que me seguían. Lancé un grito salvaje y redoblé el paso. Varias formas negras, tres o cuatro veces más grandes que un conejo, corrieron a esconderse entre los matorrales. Jamás podré olvidar, mientras viva, el terror de aquella persecución. corría por la orilla del mar sin dejar de oír el chapoteo de los pies que se acercaban. A lo lejos, desesperadamente lejos, brillaba la luz amarilla. La noche era oscura y tranquila. Mis perseguidores estaban cada vez más cerca. Me faltaba el aliento y sentí un dolor profundo en el costado, como si me clavaran un cuchillo. Comprendí que la Cosa me alcanzaría mucho antes de llegar al recinto y, jadeante y desesperado, di media vuelta, esperé a que se acercara y la golpeé con todas mis fuerzas. Al hacerlo, la piedra salió disparada de la onda del pañuelo.

Mientras me volvía, la Cosa, que había estado corriendo a cuatro patas, se puso de pie y el proyectil le alcanzó de lleno en la sien izquierda. El cráneo dio un fuerte chasquido. el hombre animal se me echó encima, me empujó con ambas manos y pasó junto a mí, cayendo de cabeza al agua, donde quedó tendido, sin moverse.

No me atrevía a acercarme a aquel bulto negro. Lo dejé allí, en el agua, bajo las apacibles estrellas, y tras dar un amplio rodeo para no pasar junto a él, continué mi camino hacia el resplandor amarillo de la casa. Entonces, con una gran sensación de alivio, volví a oír el lastimoso quejido del puma: el mismo sonido que me había impulsado a explorar aquella isla misteriosa. Aunque me encontraba muy débil y terriblemente cansado, reuní todas mis fuerzas y eché a correr hacia la luz. Me pareció oír una voz que me llamaba.

Referencias:

  • Wells, Herbert George (1896), The Island of Dr. Moreau, New York, Modern Library, 2002, ISBN: 0-375-76096-2.

Texto completo (en inglés) en Project Gutenberg.

La traducción que he consultado es la de Catalina Martínez Muñoz publicada por Anaya (colección Tus Libros, 1ª edición, 1990, ISBN: 84-207-3599-X) con magníficas ilustraciones, pensadas para esta edición, de Beatriz Ujados, y con un sugerente apéndice de Javier Martín Lalanda que analiza, entre otros asuntos, los orígenes de la novela, sus influencias y significasos, así como un repaso a las adaptaciones al cine. Muy recomendable.

Written by Commedia

Lunes, 10 mayo 2010 a 9:00 am

9 comentarios

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  1. […] Retiro es como una isla misteriosa, en lugar de estar rodeado por agua por todas partes lo está de asfalto, el misterio es que este […]

  2. Bonita y oportuna foto, creo que los dueños de la olla no conocen el scotch brite; creo que mi isla misteriosa y la tuya beben en fuentes diferentes, pero son islas y misteriosas que es de lo que se trataba🙂

    Santi Palillo

    Lunes, 10 mayo 2010 at 9:34 am

  3. Entonces, ¿no es la de Verne sino la de Wells?. ¿Cambiamos al Pirata por un Mad Doctor?. :-S
    Se nos va la olla.

    La mejor versión cinematográfica: http://akas.imdb.com/title/tt0024188/

    Josemi

    Lunes, 10 mayo 2010 at 11:23 am

  4. Ah… pero la foto no es un montaje…? (je, je..) Seria interesante captar a la pareja que montó semejante encuentro… pero no sé porqué parece que se mantendrá el misterio… Que cada uno mantenga vivos sus sueños…!!

    Carles Aguilar

    Lunes, 10 mayo 2010 at 7:41 pm

  5. Esto no deja de ponerse interesante. Un mapa de la isla del Tesoro. Una isla misteriosa. Seguramente todo esto sólo sea cuestión de ciencia ficción o de novela de aventuras. Quizás no.

    Cada uno tenemos nuestra propia isla misteriosa. En ocasiones lo que más nos cuesta es encontrarla. Otras veces el problema es situarla. Pero en todo caso siempre podremos perdernos en ella.

    Y qué mejor que la ciencia ficción. No sólo como ilusión. También como punto de fuga, como puerta abierta. Y qué mejor que una novela de aventuras. Que mejor que la imaginación, que encontrar nuestra propia isla misteriosa. Aunque luego no seamos capaces de establecer sus coordenadas.

    Fantasías al fin y al cabo.

    De la isla de Verne:

    “El 2 de abril fue cuando Ciro Smith se ocupó en fijar la orientación de la isla. (…)

    (…) Terminada la cena, y antes de entregarse al sueño, Ciro Smith y sus compañeros salieron a tomar el aire de la playa. Eran las ocho de la noche, noche que se anunciaba magnífica. La luna, que había entrado en su plenilunio cinco días antes, no había aparecido, pero el horizonte se argentaba ya con esos matices suaves y pálidos que podrían llamarse el alba lunar. En el cenit austral las constelaciones circumpolares resplandecían y entre todas se destacaba la Cruz del Sur, a la cual el ingeniero poco días antes saludaba en la cima del monte Franklin.

    Ciro Smith observó durante algún tiempo esta espléndida constelación, que tiene en su cima y en su base dos estrellas de primera magnitud, en el brazo izquierdo una estrella de segunda, y en el derecho una tercera.

    Después de reflexionar, preguntó:

    -¿No estamos a quince de abril, Harbert?
    -Sí señor – respondió éste.
    -Pues bien; si no me engaño, mañana será uno de los cuatro días del año en los cuales el tiempo verdadero se confunde con el tiempo medio, es decir, hijo mío, que mañana, con corta diferencia de segundos, el sol pasará por el meridiano precisamente cuando en los relojes sean las doce. Si el tiempo es bueno, creo que podré obtener la longitud de la isla con una aproximación de pocos grados.”

    Permítanme añadirlo: Viva el caos.

    Miguel

    Martes, 11 mayo 2010 at 2:49 pm

  6. Hola Commedia, me tienes que explicar lo del TE, ´no tengo ni idea de cómo va ni sus funcionalidades. Por cierto, llevo un par de días leyendo a Verne con 20.000 leguas de viaje submarino, casualidad, casi nadie se acuerda de él.

    Ra

    Miércoles, 12 mayo 2010 at 10:27 am

  7. Correr no es de cobardes, como dijo el gran Charlie, sino mera necesidad como el pobre isleño incauto.

    Juan Pedregosa

    Miércoles, 12 mayo 2010 at 4:42 pm

  8. (voy un poco atrasado con las respuestas a comentarios)🙂

    Bienvenido, Carles. No, no es un montaje. Me lo encontré así una mañana de domingo. Me llamó la atención que usaran una olla para enfriar las bebidas. Santi siempre se fija en los detalles: esta gente era un poco dejada con la limpieza.😀

    Como me daba pereza traducirlo, terminé por acercarme a la biblioteca y encontré una magnífica edición (publicada por Anaya) que, entre otras cosas Josemi, repasa las adptaciones al cine. He anotado la traducción española del pasaje así como la referencia del libro por si alguien quiere buscarlo.

    Hace algún tiempo, escribí un par de apuntes sobre las sensaciones de correr en la playa (con un grupo de amigos, y con fantasmas) pero las sensaciones que tiene Edward Pendick huyendo de un hombre-animal son escalofriantes. No es un cobarde, como dices Juan, pero tiene miedo ¡cualquiera lo tendría si corriese para salvar el pellejo!

    Bienvenido, Ra. Después de ésta ya sabes que toca La isla misteriosa si quieres saber qué fue del capitán Nemo.

    A ver si encuentrro algo sobre el TE y te lo envío. Anímate y vente a la próxima CCC (parece que para el 12 ó 13 de Junio). Oye, y de paso, te traes el polywatch ese, que tengo el mío hecho unos zorros.😉

    Miguel,Josemi, debo confesar que en ningún momento pensé en la novela de Verne, pero es que el libro de Wells, cuya trama se desarrolla en una isla, trata sobre la condición humana y, después de todo, ¿hay algo en este mundo más misterioso?

    Commedia

    Viernes, 14 mayo 2010 at 1:25 pm

  9. […] buenas condiciones.Pasadas las cinco y media, me encuentro con Pablo en el Puente Y, el mismo del encuentro romántico, por donde transcurrió la […]

    CCC-Virtual « Corre con el Cuento

    Jueves, 14 abril 2011 at 7:18 am


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