Corre con el Cuento

Cosas del Correr y de Cuentos

El Maratón Infinito

with 10 comments

Sanan las ampollas, y el cuerpo me pide volver a salir a trotar de madrugada con mi amigo Pablo.

Empezaremos como siempre, despacio. Recuerdo que las primeras veces que salí con él, hace de eso un año, me desesperaba por lo lento que comenzábamos, a pequeños pasos, casi caminando.

Ahora sé lo que significa “calentar”.

Seguiremos siempre el mismo recorrido, remontando el río, subiendo la maldita cuesta que en el maratón bajamos, hasta alcanzar el Templo, saludando a los barrenderos en Rosales, a los civiles de Palacio, y a la kioskera de la calle de Toledo, sin perdonar la última rampa que nos dejará exhaustos, aunque no vacíos.

Es nuestra casa, en un recorrido de 15K.

Iremos de menos a más, sin superar el ritmo de conversación, aunque a veces lo cambiemos —si nos apetece—, dependiendo de si hemos dormido bien, o si hay luna.

Correr es siempre una buena excusa para conversar.

Recupero aquí un artículo, pero aviso: puede que no sea apto para tipos que se hacen pasar por duros, haciéndole ver a todos que ellos ya están de vuelta; y cuidado también los sensibleros, que lloran a moco tendido las pequeñas tragedias de la vida runeril.

Creo que su autor pensaba en Pablo cuando lo escribió, solo que confundió un poco el lugar y la hora en la que sale a correr desde hace muchos años… tantos, que ni él mismo quiere recordar. Se titula…

EL MARATÓN INFINITO

Eduardo Verdú 27/04/2010

Tengo un amigo que se levanta a las seis de la mañana para correr. Aún de noche y con escarcha sale en invierno a trotar por la Casa de Campo, donde sólo escucha el batir de sus zapatillas y la proposición desganada de alguna prostituta. Lo hace varias veces por semana. Luego regresa a casa, se pega una ducha y llega a tiempo al trabajo, donde me cuenta su madrugada de pinares y pulsaciones, de superación y sudor transcurrida mientras yo sólo dormía.

Seguir leyendo→

Written by Commedia

Viernes, 23 septiembre 2011 a 9:09 am

10 comentarios

Subscribe to comments with RSS.

  1. Precioso artículo, no lo había leido. Se nota que el que escribe sabe de lo que habla. Es el tipico articulo que el 99% de los que leyeron el periódico se preguntarían qué coño era aquello que no traía ninguna noticia. Pero está ese 1% que sabe perfectamente de lo que habla.

    Gonzalo Quintana

    Viernes, 23 septiembre 2011 at 12:38 pm

  2. Vamos, vamos!!! que te vas a comer Liverpoooool!!! …y esa cuesta te la partes en trocitos, no sea que se te atragante. Feliz viaje, amigo.🙂

    Commedia

    Viernes, 23 septiembre 2011 at 4:26 pm

  3. Pero no me gustaría pasar por un bicho raro… a lo mejor hay más gente (de la que pensamos) que nos comprende.

    Acabo de darme cuenta de que aún faltan quince días para lo tuyo, y yo aquí metiéndote nervios.😀

    Commedia

    Viernes, 23 septiembre 2011 at 4:33 pm

  4. Mucho tiempo sin pasar por aquí, es mucho lo que me he perdido, me ha encantado el artículo, gracias por compartirlo. Me siento muy identificado

    Alex (@alexuriartee)

    Sábado, 24 septiembre 2011 at 8:10 pm

  5. Gran artículo Eduardo, gracias por compartirlo. Y más que me alegro que hayas recuperado tan pronto y tan bien como para estar pensando en los rodajes de 15k con Pablo.

    mayayo

    Domingo, 25 septiembre 2011 at 8:11 pm

  6. Bueno, Alex, seguro que no ha sido tanto, porque he estado una buena temporada de descanso. Bienvenido, de nuevo. Para las ampollas no he necesitado tanto tiempo, Sergio. Lo bueno de los ultras -si los haces al tran-tran, como yo- es que no te machacan tanto como una maratón a tope. Al final terminaré cogiéndole el gusto a esta historia, verás. Ahora solo tengo que aprender a correr sin ampollas.😀

    Commedia

    Lunes, 26 septiembre 2011 at 12:01 am

  7. Siempre me encanta esta historia.

    Tenéis mucha suerte. No dejéis de aprovechar esas lunas.

    Miguel

    Martes, 11 octubre 2011 at 10:44 am

  8. Cada día -hasta los «malos» que no corro una patata- doy gracias a ese cielo de luna por tener tanta suerte. Aunque reconozco que lo habitual es darte cuenta de ello cuando por lesión u otros motivos no puedes hacerlo.

    A lo mejor ha llegado el momento de plantearte salir a deshoras. Si es así, ya sabes por dónde tiramos… Recogemos también por el camino.😉

    Commedia

    Martes, 11 octubre 2011 at 12:40 pm

  9. Lo vuestro es para nota Eduardo, lo mires por dónde lo mires; por trabajo tuve que hacerlo un invierno, hace bastantes, salía a las 6:30 – una hora después que vosotros – y se me hizo duro, de haber sido posible con gusto hubiera salido a otras horas.

    Santi Palillo

    Jueves, 15 diciembre 2011 at 11:56 am

  10. Cuando tienes a alguien esperando se te hace menos duro levantarse. Luego ya no es más que entrar un poco en calor con la charla🙂

    Commedia

    Lunes, 19 diciembre 2011 at 2:13 pm


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: