Corre con el Cuento

Cosas del Correr y de Cuentos

Cómo Compré unas Zapatillas

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Hace veinte años me propuse volver a correr.

En su día lo dejé, no recuerdo por qué, y no había encontrado —o buscado, según se vea— el momento de volver a hacerlo. Por aquel entonces me econtraba fuera de España, siguiendo un programa de estudios “estresante” que me dejaba mucho tiempo libre para otros temas —como correr, sin ir más lejos—.

El paso definitivo —para mí, al menos— siempre ha sido el mismo: comprar unas zapatillas “para correr”. Vi unas estupendas en el escaparate de aquella tienda del centro. Eran unas Pretender blancas, con fondo amarillo fosforito, y el logo en azul oscuro. Una combinación que hoy daría el cante, para que nos entendamos.

Pretender siempre había sido una marca rompedora y original, y entonces me parecía una buena elección para quitarme de encima la molicie y volver a ponerme en forma.

Entré en la tienda, dispuesto a llevarme un par, aunque recordando los consejos de Bob. Entre otros, el de no comprar guiándome por las apariencias… ¡Ay, pero es que eran tan chulas!

—¿Talla?
—42

La primera en la frente. Hacía poco tiempo, con la entrada en la CEE, adaptaron el sistema de numeración español al europeo, pero yo todavía no lo había asimilado. Tendría que haber dicho el 43.

—Súbete a la cinta y corre un poco.

En el 91 ya utilizaban una cinta para correr y grabaron en vídeo mi pisada —por aquí es raro encontrar hoy alguien que lo haga—.

—Tienes una forma muy natural de correr.

Entonces no me sonó a que estuvieran haciéndome la pelota.

—¿Por qué no sales a la calle a probarlas?
—¿A la calle?
—Sí, date una vuelta y pruebas qué tal te sientan.

¿De verdad me estaban diciendo lo que me estaban diciendo? Por fin podía probar unas zapas a gusto, sin que me mirasen como a un bicho raro por pedir probar unas zapas (“para correr”) corriendo, no andando en los diez metros cuadrados de una tienda. Además, se fiaban de mí. Ni tan siquiera me pidieron que les dejarse mi documentación, ni ningún depósito… Bueno, mi chica se quedó en la tienda esperándome, pero eso no cuenta, ¿verdad?

Unas carreritas en un radiante —cosa rara— día de primavera, y de vuelta a la tienda.

—Mira, te he sacado estas Comfort. Yo corro en pista, y es la marca que nos patrocina. No es tan conocida como las Pretender, pero fabrica zapatillas de muy buena calidad. Pruébalas.

Corrí con ellas en la cinta, me ví en el vídeo, y eché unas carreras por las calles peatonales del centro. Las Comfort eran estables y cómodas, muy cómodas… Pero las Pretender… ¡Ay las Pretender!

—No todo el mundo está hecho para correr con las Pretender. Sólo los que corren de forma natural pueden llevarlas.

Tampoco esto me sonó a peloteo.

Salí de la tienda bien equipado. Con las zapas me regalaron unos calcetines, y me llevé también una sudadera y unas mallas de algodón azul marino, que todavía hoy conservo.

Pero la ilusión me duró apenas unas semanas, el tiempo suficiente que necesitaba para desanimarme.

Dentro de poco hará cinco años que me propuse —otra vez— volver a correr.

Busqué mi sudadera y mis mallas de algodón, y me fui a buscar unas zapas. Tenían que ser de la misma marca, estaba seguro, aunque no sabía muy bien por qué… Posiblemente quería darle una nueva oportunidad a un chaval que tenía la ilusión de volver a correr.

Written by Commedia

Sábado, 1 octubre 2011 a 9:43 am

Publicado en Correr et al.

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7 comentarios

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  1. Todo un cuento…🙂

    darabuc

    Sábado, 1 octubre 2011 at 10:55 am

  2. Es que “soy tan cuentista”… Al final tendré que hacerme la camiseta.🙂

    Commedia

    Sábado, 1 octubre 2011 at 11:19 am

  3. Genial historia. Yo me compré unas Nike con cámara de aire y menos amortiguación que la rueda de un patinete, pero que sabía yo.

    Pd: Tu blog mola un hue*o. No tiene predón de dios el no leerte antes. Esta noche me flagelaré como castigo.

    Danae

    Miércoles, 5 octubre 2011 at 6:35 pm

  4. Hola, Danae, y bienvenida.

    A lo mejor te interesa este apunte.

    Oye, y no te pases, a ver si ahora te pones cilicio para correr.😉

    Commedia

    Miércoles, 5 octubre 2011 at 9:46 pm

  5. Corrijo… estos apuntes.

    Commedia

    Miércoles, 5 octubre 2011 at 10:42 pm

  6. Geniales fotos de tus apuntes por estas tierras. La próxima vez tienes que correr por Camposoto, y hacer la ruta del Boquerón. La playa de San Fernando, por ser zona militar hasta hace poco, es completamente virgen. No encontrarás ni un solo edificio en todo su recorrido, ni una mísera casita de marineros. Nada. Merece la pena.

    Pd: Suscrita por correo. Ya no te escapas😉

    Danae

    Jueves, 6 octubre 2011 at 5:45 pm

  7. Y luego echan pestes porque hagan una zona militar. Recuerdo también las de Barbate, y Punta Paloma (en Tarifa). Una maravilla.

    Corriendo he llegado solo hasta el poblado de pescadores de Sancti Petri -no he cruzado el caño-. Así que, cuando vuelva, te tomo la palabra y quedamos, que esa ruta del boquerón tiene que estar para chuparse los dedos.🙂

    Commedia

    Viernes, 7 octubre 2011 at 1:26 pm


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