Corre con el Cuento

Cosas del Correr y de Cuentos

La botella vacía

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Yo tenía una botella de ron que guardaba como medicamento para echar en el té, u ofrecerlo a mis compañeros en una jornada especialmente dura. Entonces, no me quedaban más que cuatro gotas. Para desembarazarme de un recipiente inútil, vertí el resto del ron en el té y arrojé la botella vacía a la hierba. Dersu saltó en seguida:

—¿Cómo? ¿Vas a echarla? ¿Se encontrará otra botella en la taiga? —exclamó, desatando su mochila.

Si para un ciudadano como yo aquella botella vacía no tenía, en efecto, ningún valor, era en cambio preciosa para el hombre de los bosques. Pero mi asombro no hizo sino crecer a medida que el gold sacaba sus efectos, uno a uno, de las profundidades de su mochila. Había una mezcla extraordinaria: un saco vacío que había contenido harina, dos viejas camisas, un rollo de correas delgadas, un ovillo de cuerdas, viejas untas, cartuchos usados, una cartuchera, plomo, una caja de cápsulas, lona para tienda de campaña, una piel de cabra, té prensado en forma de ladrillos, alijos de tabaco, una caja de conservas vacía, una lezna, un hacha pequeña, otra caja de hierro blanca, cerillas, un sílex, un encendedor y yesca, alquitrán para servir como astilla de encender el fuego, y también un pequeño recipiente, hilo sólido de venas de animal y dos agujas, una bobina vacía, una especie de hierba seca, hiel de jabalí, dientes y uñas de oso, un cordel donde estaban ensartados cascos de oso almizclero y uñas de lince; botones de cobre y una cantidad de cosas al parecer inútiles. Entre ellas, reconocí algunas que yo había arrojado en otro tiempo en el trayecto. Evidentemente, Dersu las recogía para llevárselas. Examiné estos objetos y los seleccioné en dos grupos, aconsejándole tirar una buena mitad. Pero él me imploró no tocar nada y se esforzó en probarme que todas las cosas podrían un día ser útiles. Lejos de insistir, resolví pedirle en el futuro su consentimiento antes de tirar lo que fuese. Como si tuviera miedo de que le quitaran algún objeto, Dersu se apresuró a meterlo todo en su alforja, escondiendo con cuidado particular la botella vacía.

Referencias:

  • Arséniev, Vladimir (1978) Dersu Uzala [Dersou Ouzala, 1977]. Barcelona: Random House Mondadori. ISBN: 978-84-9793-884-6.

Written by Commedia

Lunes, 7 abril 2014 a 7:03 am

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