Corazón de Oro
[…] abrióse la puerta del gabinete imperial y presentóse un ujier anunciando al general Kissoff.
—¿Dónde está ese correo? —inquirió vivamente el zar.
—Está ahí, Majestad —respondió el genal Kissoff.
—¿Es la clase de hombre que necesitamos?
—Respondo por él, Majestad. Ha desempeñado ya misiones difíciles con notorio éxito.
—¿De dónde?
—Siberiano. De Omsk, Majestad. Posee todas las cualidades que necesita para llevar a cabo su misión.
—¿Qué edad tiene?
—Treinta años.
—¿Es hombre vigoroso?
—Majestad, puede soportar hasta el límite máximo el frío, el hambre, la sed y el cansancio.
—Según te explicas, parece ser que nos las tenemos con un hombre de hierro.
—Sí, Majestad.
—¿Y su corazón?
—Su corazón es de oro, Majestad.
—¿Cómo se llama? Leer el resto de esta entrada »
Ilusión
—“Los Reyes no dejan juguetes a los niños que están despiertos”, le advirtió su padre.
—Entonces me voy a la cama ahora mismo, dijo Matías
Creo que estoy perdiendo la ilusión… o no, no lo sé. Quizá sea tan solo que siempre me desinflo con el fin de fiesta, o que este año me he empezado a dar cuenta de que están haciéndose mayores y que estas fechas nunca volverán a ser lo mismo. Puede que éste sea el último año que viva la ilusión como hasta ahora, y eso me hace sentir que el tiempo se me escapa… para no volver.
La ilusión se me mezcla hoy con un cabreo monumental.
A nuestro querido Ayuntamiento, se le ha ocurrido la «feliz idea» de eliminar la mayoría de las Cabalgatas de Reyes de los barrios, que cuestan cuatro duros, y dejar a un montón de chavales sin poder ver a los Reyes Magos. Prefieren apoyar a la gran Cabalgata de centro, que transita por un amplio paseo —el de la Castellana—, cuesta una pasta, y luce muy bien en la transmisión de la tele, pero que la convierte en una odisea para los espectadores en vivo que, escaleras en ristre, tratan de ver a sus superhéroes entre los árboles y arbustos de los márgenes del paseo.
Afortunadamente, vecinos y comerciantes se han organizado para conseguir que SS.MM. visiten también a los chavales de barrios periféricos… y el Ayuntamiento ha tenido a bien autorizarlas… faltaría más!!! Tienen menos medios, pero mucha más ilusión.

Esta tarde, como todos los años, iremos a la Cabalgata, y volveremos a casa —esta vez no sé si cargados de caramelos— para comernos un chocolate con roscón. Esta vez también nos han pedido que les preparemos una tila, porque los nervios están a flor de piel.
Después, lo prepararemos todo para recibirles: cubos de agua, zanahorias y nueces para los camellos; y para los Reyes, polvorones y leche en las copitas de licor de la bisabuela… y una servilleta para que vayan limpios a otras casas.
Como siempre, leeremos lo que le pasó a Matías cuando le entraron ganas de hacer pis en la noche de Reyes. Kalandraka ha tenido a bien reeditar el cuento en formato grande —el que teníamos hasta ahora era un minilibro, al que alguien, llevado por la pasión, le había pegado un mordisco y le faltaba un trozo—.
Lo dejaremos, como todos los años, junto a los polvorones y la leche, para que puedan leerlo, compartir nuestras sonrisas… y nuestra ilusión.
Referencias:
- Heras, Chema y Kiko Dasilva (il.), Cuando a Matías le entraron ganas de hacer pis en la noche de Reyes [Cando Martiño tivo ganas de mexar na Noite de Reis, 1999] Pontevedra, Kalandraka, 2011, ISBN: 84-8464-015-9.
- VV. AA. Minilibros para Soñar, Pontevedra, Kalandraka, 1ª ed., 2001, ISBN: 978-84-8464-112-4.
Las redes sociales también están con la Cabalgata de Reyes.
Carnaval en Fin de Año
La San Silvestre Vallecana es —cada vez más— un auténtico Carnaval. Algunos ejemplos:
Wonder Woman y Cat Woman, vestida de riguroso cuero negro…
Mamá Nöel, cómodamente (hinchada) en el trineo del que tiran sus renos. Súbitamente decide cambiar de rumbo y meterse por el carril bus. Un Civil lo ve, y le pone una multa. Leer el resto de esta entrada »
Canción de Navidad

Cuando un cuento empieza así, no puedes dejar de leer hasta el final.
MARLEY ESTABA MUERTO, eso para empezar. Que no quepa duda alguna. Su acta de enterramiento había sido firmada por el cura, el funcionario, el enterrador y el pariente más próximo. Scrooge la había firmado, y el nombre de Scrooge tenía buena reputación para cualquier cosa que firmara. El viejo Marley estaba tan muerto como una aldaba.
¡Ojo! Con esto no quiero decir que yo, por mi experiencia, sepa qué tiene de muerto una aldaba. Casi estaría por pensar que el clavo de un ataúd es la pieza más muerta que se puede encontrar en una ferretería. Pero la sabiduría de nuestros antepasados se ve en ese símil, y mis impuras manos no van a cambirarlo, no vaya a ser que el país se venga abajo. Así pues, permítanme poner énfasis en el hecho de que Marley estaba muerto como una aldaba.
Referencias:
- Dickens, Charles y Roberto Innocenti (il.) Canción de Navidad (A Christmas Carol, 1990 [1843]), trad. Carlos Acevedo, Sevilla, Kalandraka, 1ª edición, 2011, ISBN: 978-84-92608-49-2.
A Christmas Carol en Project Gutemberg, con las ilustraciones originales de John Leech.
La ilustración que se reproduce en este apunte es la tarjeta de felicitación de la editorial Kalandraka.
Bienvenidos a la Fiesta actualiza su lista de libros sobre la Navidad.
Escuela de Santa Claus
Como sé que no a todo el mundo les gustan estas fechas, quiero aprovechar una hermosa foto de Alfred Eisenstaedt para desearos unas felices fiestas, y que 2012 venga cargado de salud, kilómetros y cuentos

Ken Berends, un Santa Claus en formación, desconcertado ante el llanto de una niña, en una sesión práctica para sacarse su certificado de Santa Claus, durante un cursillo de 5 días, y 75 $ de la Escuela de Santa Claus, que le acreditará para conseguir trabajo en los grandes almacenes locales durante las Navidades - Foto: Alfred Eisenstaedt, Albion (NY), Noviembre de 1961.
¿Queréis conocer a los alumnos y las prácticas de la escuela de Santa Claus de Albion? Entonces, pulsad aquí.
Cercedilla… Naturalmente
Esto es Cerdecilla y su Carrera de Navidad.
Si queréis conocer algo más de Cerdedilla y su entorno, podéis leer el último apunte de mayayo, que incluye una estupenda entrevista con Raúl Ranz, uno de los organizadores.
Historias de 2011
Han sido tantos los buenos momentos vividos con los compis de A To Trapo
Entrenador
Running: running: hear the beat!
Busting lungs and pounding feet.
Straining: gaining: ’til your done:
Or you have the race well-won.
Racing: Pacing: rather die:
Than give up or let them by.
Debe ser muy motivador tener un entrenador así…
…aunque te someta a un régimen tan espartano.
Leer, Pensar
Las relaciones entre pensar y lectura son de las que dan mucho que pensar; pero no siempre. Porque si algo predomina en este ámbito son lugares comunes y tópicos, nada verificables empíricamente. Por ejemplo, se suele considerar que el acto mismo de leer ya es pensar, pero eso es mucho decir.
Pensar, etimológicamente, es ‘pesar’: eso implica la unidad de una balanza o de una relación. El pensamiento es lo que pesa o sopesa los argumentos, las experiencias, las informaciones e, incluso, la pesada misma.
Es decir, pensar es unificar representaciones en una conciencia, bajo la norma de la idea verdadera dada o posible. Nada fácil.
Pensar no es ponerse en el punto de vista del otro, lo cual, por mucho que se diga, es tan complicado como difícil de conseguir. Ni el más liberal y tolerante de los individuos lo consigue. Y eso que es en la lectura donde, constantemente, declinamos nuestro pensamiento, lo dejamos en asueto para dejarnos guiar por el pensamiento de otro.
Tampoco puede olvidarse que, cuando leemos, podemos pensar en muchas cosas, y no precisamente en cosas del texto.
Es bueno, por tanto, precisar que la materia de nuestro pensamiento tiene que proceder del texto.
Cada persona es libre o esclava, según se mire, de recapacitar en el aspecto que más llame la atención de su memoria, de su afecto y de su inteligencia. Y, a continuación, relacionarlo con la vida propia.
Y no puede olvidarse que se puede pensar en lo que dice el texto, cómo lo dice, quién lo dice y dónde. Pues ya es sabido que, cuando el fondo no nos gusta, apelamos a la forma, al autor o al medio, para justificar nuestro desagrado y nuestro rechazo.
Referencias:
- Moreno, Víctor, Lectores competentes, Madrid, Anaya, col. ‘La sombra de la palabra’, 1ª ed., 2004, ISBN: 84-667-3995-5.
Resistir
¿Quién habla de victorias? Resistir lo es todo
—Reiner M. Rilke
Formamos dos equipos mixtos para una prueba de relevos, modalidad Ekiden. Una maratón en equipo. Amaneció un día espléndido, aunque muy frío.

Las chicas, atendiendo a los medios - Foto: Commedia
La tromba de agua del día anterior dejó el circuito más espeso que el chocolate. Correr se convirtió en una odisea. ¿Alguien pensaba en ganar?

Foto: Commedia
Foto Runners
Mañana lunes, 28 de noviembre se inaugura la exposición Instantes 2007-2011 del fotógrafo Sebas Navarrete.
Lugar: Centro Cultural de la Paz en el barrio del Naranjo de Fuenlabrada, calle Gijón s/nº
Hora: 7 de la tarde.
La exposición podrá visitarse hasta el 15 de Diciembre, en horario de 9 a 21 hrs, de lunes a viernes.
Sebas también es runner, y entre los blogs que alimenta, publica Foto Runners, con imágenes de carreras en las que guarda las zapas, y saca la cámara.
Ahora, además, ha puesto en marcha la Iniciativa Solidaria Runners. ¿En qué consiste? Muy fácil…
Si eres organizador de algún evento deportivo y estás interesado en que realice un reportaje del mismo, envíame un correo (correodenavarrete@yahoo.es) y me pondré en contacto contigo. Yo no cobro nada, lo único que pido a cambio de mi trabajo es una aportación directa a la cuenta de Médicos Sin Fronteras (MSF).
Más información sobre esta estupenda iniciativa en el blog Foto Runners.
Una Chica de Nueva York
¿Qué tendrá la maratón de Nueva York que, desde hace tiempo, es la meca de tantos corredores populares? ¿Será porque ocurren milagros en tiempo real?
Mucha suerte para los que corren allí el domingo, y en especial para Pili… una chica de Nueva York.
Referencias:
- Waite, John, The Hard Way, No Brakes Records, 2004, #88.
Ganar
Ganar no significa terminar en primera posición. No significa batir a los demás. Ganar es vencerse a uno mismo. Vencer a nuestro cuerpo, nuestro límites y nuestros temores. Ganar significa superarse a uno mismo y convertir los sueños en realidad. En muchas carreras he terminado en primera posición pero no me he sentido ganador. Al cruzar la meta no he llorado, no he saltado de alegría y mis emociones no han sido una tormenta desbocada. Simplemente tenía que ganar la carrera, terminar por delante de los demás y, antes y durante a carrera, sabía, tenía la seguridad, que llegaría el primero. Sabía que no era un sueño, en ningún momento mi mente llegó a plantearse qué sería el no vencer. Era fácil, como un cocinero que abre su restaurante por la mañana y sabe exactamente cómo le va a quedar el bistec. No hay ningún reto, ningún sueño del que despertarse al final. Y eso, por lo menos para mí, no es ganar. Al contrario, he visto a grandes ganadores, a personas que se han vencido a sí mismas y que han cruzado la línea de llegada llorando, sin fuerzas, pero no por el agotamiento físico, que también, sino sobre todo por haber logrado terminar aquello que ellos sabían que en el fondo solo era fruto de sus sueños. He visto a gente sentarse al cruzar la meta de la UTMB y permanecer en esta posición durante horas con la mirada perdida, con la mayor de las sonrisas en sus adentros, sin creerse todavía que lo que acaban de lograr no forma parte de un engaño de la mente. Sabiendo que al despertarse podrían decirse que sí, que lo lograron, que vencieron todos sus miedos y que descendieron de los sueños para convertirlos en realidad. He visto personas que, pese a llegar cuando los primeros ya se habían duchado, habían almorzado y quizás habían tenido tiempo de echarse una buena siesta, se sienten vencedores, y no cambiarían lo que sienten por nada que les pudieran ofrecer. Y los envidio, porque en el fondo ¿no corremos para eso? ¿Para saber que nosotros somos capaces de vencer nuestros miedos y que la cinta que cortamos al cruzar la meta no está sujetada por azafatas sino que está situada allá donde nuestros sueños quieren? ¿La victoria no consiste en ser capaces de poner nuestro cuerpo y nuestra mente al límite para descubrir que estos límites nos han llevado a descubrir nuevos límites? ¿Y empujar poco a poco nuestros sueños?
Referencias:
- Jornet Burgada, Kilian, Correr o Morir [Córrer o Morir, 2011], trad. Joan Lluís Quilis, Badalona, Ara Llibres, 2ª ed., 2011, ISBN: 978-84-937869-8-4.
Casa del Lector
En la CCC del sábado próximo pasaremos junto a las obras de la futura Casa del Lector, una feliz iniciativa de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez.

Foto: Commedia - Madrid, Octubre de 2011
Exposiciones, conferencias, cursos formativos, talleres de creación, ciclos de música, cine y artes escénicas, junto a investigaciones aplicadas, contribuirán, entre otras muchas propuestas, a la consecución de un lector que comprende, que valora , que asimila, que comparte y que interpreta el mundo, la sociedad y su tiempo porque lee.
Referencias:
- Entrevista a Germán Sánchez Ruipérez.
- Noticia en es por madrid.
- Noticia en El Cultural.
Técnica para Correr, Andar, y Saltar
Técnica de carrera de un chaval…
… y de un niño pequeño, Leer el resto de esta entrada »
México Desconocido
No cabe duda que los tarahumares son los mejores corredores del mundo, no en cuanto á velocidad, sino en cuanto á resistencia, pues fácilmente puede correr un indio sin parar 170 millas. Cuando se emplea á alguno para mensajero, emprende su camino á lento trote, corriendo con firmeza é incesantemente. Sábese de uno que en cinco días fue y volvió para llevar una carta de Guazápares á Chihuahua, recorriendo una distancia de cerca de 600 millas. Aun considerando el camino que haya ahorrado cortando de través por sitios que le fueran conocidos, no dejó de ser extraordinaria su hazaña, pues debe de haberse alimentado ese tiempo, según acostumbran hacerlo, con sólo agua y pinole.
Los indios que entran al servicio de los mexicanos son á menudo utilizados en correr tras de los caballos montaraces, para llevarlos á un corral, lo cual suele exigirles dos ó tres días, pero lo logran al fin, llegando los caballos completamente fatigados, mientras que los hombres, que naturalmente economizan sus fuerzas y duermen y comen pinole, tornan relativamente frescos. De la misma manera pueden perseguir á un venado, sin perder su pista durante varios días, á pesar de la lluvia y de la nieve, hasta que acorralan al animal y lo matan con facilidad á flechazos, ó lo alcanzan enteramente fatigado y arrancándosele las pesuñas.

Tan grande es su propensión á correr, que el mismo nombre de la tribu alude á ella, pues tarahumar es corrupción española de ralámari, cuya significación, aunque algo oscura, puede indudablemente traducirse por “corredores á pie,” porque ralá significa “pie.” Leer el resto de esta entrada »
Cómo Compré unas Zapatillas
Hace veinte años me propuse volver a correr.
En su día lo dejé, no recuerdo por qué, y no había encontrado —o buscado, según se vea— el momento de volver a hacerlo. Por aquel entonces me econtraba fuera de España, siguiendo un programa de estudios “estresante” que me dejaba mucho tiempo libre para otros temas —como correr, sin ir más lejos—.
El paso definitivo —para mí, al menos— siempre ha sido el mismo: comprar unas zapatillas “para correr”. Vi unas estupendas en el escaparate de aquella tienda del centro. Eran unas Pretender blancas, con fondo amarillo fosforito, y el logo en azul oscuro. Una combinación que hoy daría el cante, para que nos entendamos.
Pretender siempre había sido una marca rompedora y original, y entonces me parecía una buena elección para quitarme de encima la molicie y volver a ponerme en forma.
Entré en la tienda, dispuesto a llevarme un par, aunque recordando los consejos de Bob. Entre otros, el de no comprar guiándome por las apariencias… ¡Ay, pero es que eran tan chulas!
—¿Talla?
—42
La primera en la frente. Hacía poco tiempo, con la entrada en la CEE, adaptaron el sistema de numeración español al europeo, pero yo todavía no lo había asimilado. Tendría que haber dicho el 43. Leer el resto de esta entrada »
Arrietty
Una historia de amor imposible, en una nueva maravilla del Studio Ghibli. Dirección de Hiromasa Yonebayashi, con (deliciosa) música de Cécile Corbel.
Acaban de estrenarla, y se espera que esté poco en cartel. Entre otras cosas, no es en 3D (ni falta que le hace), y no regalan un muñeco con el happy meal.
El Maratón Infinito
Sanan las ampollas, y el cuerpo me pide volver a salir a trotar de madrugada con mi amigo Pablo.
Empezaremos como siempre, despacio. Recuerdo que las primeras veces que salí con él, hace de eso un año, me desesperaba por lo lento que comenzábamos, a pequeños pasos, casi caminando.
Ahora sé lo que significa “calentar”.
Seguiremos siempre el mismo recorrido, remontando el río, subiendo la maldita cuesta que en el maratón bajamos, hasta alcanzar el Templo, saludando a los barrenderos en Rosales, a los civiles de Palacio, y a la kioskera de la calle de Toledo, sin perdonar la última rampa que nos dejará exhaustos, aunque no vacíos.
Es nuestra casa, en un recorrido de 15K.
Iremos de menos a más, sin superar el ritmo de conversación, aunque a veces lo cambiemos —si nos apetece—, dependiendo de si hemos dormido bien, o si hay luna.
Correr es siempre una buena excusa para conversar.
Recupero aquí un artículo, pero aviso: puede que no sea apto para tipos que se hacen pasar por duros, haciéndole ver a todos que ellos ya están de vuelta; y cuidado también los sensibleros, que lloran a moco tendido las pequeñas tragedias de la vida runeril.
Creo que su autor pensaba en Pablo cuando lo escribió, solo que confundió un poco el lugar y la hora en la que sale a correr desde hace muchos años… tantos, que ni él mismo quiere recordar. Se titula…
EL MARATÓN INFINITO
Eduardo Verdú 27/04/2010
Tengo un amigo que se levanta a las seis de la mañana para correr. Aún de noche y con escarcha sale en invierno a trotar por la Casa de Campo, donde sólo escucha el batir de sus zapatillas y la proposición desganada de alguna prostituta. Lo hace varias veces por semana. Luego regresa a casa, se pega una ducha y llega a tiempo al trabajo, donde me cuenta su madrugada de pinares y pulsaciones, de superación y sudor transcurrida mientras yo sólo dormía.
Sensaciones con Foto
Sigo con mi costumbre de no escribir crónicas en este cuaderno…
…pero en una habitación de mi casa junto al mar escribí unas palabras, que juntas tampoco pretenden ser una crónica,…
…sino algunas sensaciones, acompañadas de más fotos y enlaces a otros sitios que sí saben hacerlas.

















¡Estamos de enhorabuena! ¡El proyecto ha sido paralizado!